2 PUNTOS DE ANCLAJE

Todos hemos escuchado historias que ponen los pelos de punta. 
Historias que no se sabe si son reales o son leyendas urbanas.

Pero esta vez fue real y cercano.



El mosquetón quedó colocado de tal manera que trabajó en palanca y se rompió al recibir la carga.

 No se trataba de una falsificación china, se supone.
Por suerte todo se quedó en un buen susto...

Obvia conclusión: 

¡Asegúrate siempre de 2 puntos!